Bioseguridad: el futuro de la educación podría llegar desde un pequeño colegio al norte de México

  09 de Septiembre del 2020

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  Para Papás, Tecnología

Por Knotion

Fotos por César Leal

Morelia, Michoacán.- En tiempos de pandemia, el futuro de la educación en México —con alcances que podrían llegar a gran parte del mundo— parece provenir de un pequeño colegio ubicado en el norte del país.

Se trata del Liceo Hispanoamericano de Saltillo, en Coahuila, que en los últimos días inició una inédita medida para permitir a sus alumnos la asistencia a clases en tiempos de pandemia.

La iniciativa los ha puesto en el mapa mediático a nivel nacional. Su director César Leal confirma que ya los han contactado medios, instancias gubernamentales y otros colegios de Coahuila. Y el emprendimiento ha generado tanta sorpresa, dice, que no le extrañaría que en próximos días comenzarán a contactarlo de otras zonas del país.

“Estamos dispuestos a asesorar y colaborar en lo que sea para permitir que muchos más niños y niñas puedan regresar a sus colegios”, asegura el director.

“Nos enfrentamos a una catástrofe generacional que podría desperdiciar un potencial humano incalculable, minar décadas de progreso y exacerbar las desigualdades arraigadas”, expuso el director de la organización de las Naciones Unidas, Antonio Guterres, a inicios de este mes.

Cómo prevenirlo: regresando a los niños al colegio.

“Una vez que la transmisión local del COVID-19 esté controlada los alumnos debieran retornar a las escuelas y enseñanzas de la manera más segura y rápida posible”, agregó.

Fue lo que hizo el Liceo Hispanoamericano. El mismo que para encontrar esa manera rápida y segura posible, decidió llegar mucho más lejos que lo que indican las recomendaciones oficiales.

—Hay que reactivar la nueva realidad en que vivimos —asegura César—. Sin dejar de lado las directrices que nos indican los gobiernos, es necesario que los niños aprendan a convivir de verdad con esta realidad.

En ese plan, el Liceo Hispanoamericano fue tan lejos que hoy es ejemplo nacional.


UN PLAN INÉDITO

Para el Liceo Hispanoamericano de Saltillo la solución llegó de la mano de una estrecha colaboración con la iniciativa privada.

—Los especialistas que nos asesoraron se dedican a la seguridad empresarial. Asesoran a empresas transnacionales como General Motors, o a las tantas industrias de autos que existen en Coahuila. Todas esas empresas deben cumplir protocolos muy estrictos, y tienen asesoría constante.

Lo primero que llamó la atención de César fue una palabra de uso común entre las empresas dedicadas a la seguridad laboral, pero escasamente conocida para el resto de la población: bioseguridad.

El concepto se refiere básicamente al conjunto de medidas preventivas, destinadas a mantener el control de factores de riesgo laborales procedentes de agentes biológicos, físicos o químicos, logrando la prevención de impactos nocivos.

Un concepto que en tiempos de COVID-19 resulta fundamental, pero que a nivel de instituciones educativas no existía.

Fue esa misma asesoría la que recibió César Leal.

—Lo que vamos a hacer no existe, me dijeron los especialistas que nos asesoraron —narra Leal—. Hasta donde conozco, somos el primer colegio del país en aplicar este sistema.

Leal destaca un hecho fundamental, pero en general desapercibido: la mayor parte de los planes oficiales de prevención del COVID-19 en el país están diseñados para los adultos, no para los niños.

“A los niños no se les permite entrar a los supermercados u otros lugares, pero a los adultos sí. Una muestra de que casi todo está pensado para las personas adultas. En una empresa cada quien tiene su cubículo, en una línea de producción lo mismo. Pero en una escuela, en cambio los niños permanecen casi todo el tiempo en áreas comunes. Había que repensar todo el esquema”.

Y para repensarlo, acudió a quienes ya tenían experiencia previa. Todos juntos armaron un protocolo que cumpliera con las distintas —y a menudo contradictorias— directrices de dependencias federales y estatales, organismos mundiales, universidades y centros de salud o especialistas independientes.

—Combinar todas las instrucciones implicaba un desafío. Nuestros especialistas nos dijeron: hay leyes que regulan la seguridad tanto de empleados como de patrones, hay semáforos nacionales y estatales, empresas esenciales y no esenciales, instrucciones del IMSS, de la SEP, de la Organización Mundial de la Salud y de Protección Civil… Algunas instrucciones coincidían en algunos puntos, pero en otros diferían.

Organizar toda esa información fue el primer paso en un camino que tardó un total de dos meses.

—Nos basamos en las directrices de Protección Civil para organizar la documentación que se requería. En el proceso consideramos todas las políticas de las distintas organizaciones sobre el COVID-19, y cumplimos con todas y cada una de ellas, y hoy podemos decir que incluso hemos sobrepasado ampliamente las recomendaciones.

Otro tema, dice César, fue analizar las características físicas de su institución.

—Nuestra institución es pequeña, y determinamos una capacidad máxima de 14 alumnos en los salones. Para evitar el contacto directo entre los alumnos, encapsulamos cada espacio con acrílicos al frente y de lado. También dispusimos horarios de ingreso escalonados: 07:15, 07:45 y 08:15 de la mañana. Cada lapso de ingresos dura un máximo de siete minutos, y si un alumno se retrasó debe esperar al turno siguiente en tanto reiniciamos todos los aparatos que tenemos para sanitizar. Los papás lo entendieron muy bien.

Lo novedoso del proceso es el uso de aparatos destinados al sector industrial.

—A la hora de armar el túnel de sanitización tuvimos muchas propuestas, casi todas con base en aspersores. Pero nuestro asesor conocía del tema y nos advirtió del riesgo de exponer a los niños a una aspersión, porque a veces hay problemas respiratorios no detectados.

“Decidimos ser más eficientes, y conseguimos un sistema de termonebulización. Se trata de aire caliente, que no daña el sistema respiratorio, no resulta invasivo y que hoy en día incluso se utiliza en lugares en donde cohabitan bebés o mascotas. Es un sistema un poco más costoso, pero a cambio logramos la tranquilidad de que ninguno de nuestros alumnos se vería afectado.

Pero para consolidar el éxito que hasta ahora ha tenido el protocolo, fue fundamental la participación de toda la comunidad escolar.

—Los coaches revisan intensamente que cada niño traiga cubrebocas y caretas certificados, porque no todos cumplen correctamente su función, y que guarden su distancia.

También se dispuso la firma de una declaratoria para maestros y padres de familia, asegurando que no existen antecedentes de síntomas de COVID-19 o de cualquier otra situación eventualmente problemática. Los papás, agrega César, han colaborado activamente ante las instrucciones y los niños lo han entendido muy bien.

César agrega un punto fundamental en todo este esquema de prevención: la posibilidad de contar con el modelo híbrido de Knotion en su institución educativa, que les permite tener alumnos en casa y otros en aulas.

—Eso nos ha dado la posibilidad de ser los únicos que podemos aplicar este protocolo en Saltillo. Otros colegios no lo han hecho por dos motivos: por seguridad sanitaria, y por no contar con Knotion.

Y agrega:

—Con el modelo híbrido es posible mantener el aprendizaje de nuestros alumnos de manera completamente normal, y a la vez cumplir con las más estrictas medidas sanitarias que cualquier organismo disponga.

El ejemplo del Liceo Hispanoamericano ya cundió en otras instituciones de Saltillo, y eventualmente comenzará a replicarse a nivel nacional.

—Hasta el momento somos los únicos que aplicamos este protocolo, pero hay otro colegio que también utiliza las plataformas de Knotion y que anunciaron la implementación de este plan. En Saltillo ya nos contactó el encargado de Educación para conocer de cerca lo que hacemos, y otros tres colegios ya me han preguntado sobre lo que hemos realizado.

“Todo esto es algo nuevo, y estamos muy optimistas ante los resultados que poco a poco hemos obtenido”, agrega César Leal.

Un plan inédito, que inició en el Liceo Hispanoamericano y comienza a marcar la pauta para otras instituciones. El futuro de la educación en tiempos de pandemia pudiera surgir de Saltillo y llegar al mundo.

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