Educación‌ ‌para‌ ‌la‌ ‌Paz:‌ ‌debemos‌ ‌saber‌ ‌lo‌ ‌que‌ ‌ocurre‌ ‌en‌ ‌el‌ ‌mundo‌.

  Septiembre 2021

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  Para Papás, Tecnología

Justicia social, igualdad, cooperación, solidaridad, respeto y autonomía.

Formar a los alumnos en función de dichos valores universales es la intención principal de la educación para la paz.

El objetivo final: construir un mundo mejor que el que encontramos.

La ONU nos recuerda que cada 21 de septiembre se celebra el Día Internacional de la Paz, y que la Asamblea General ha declarado esta fecha como el día dedicado al fortalecimiento de los ideales de paz.

También nos señala que debemos hacer las paces con la naturaleza, y que la cultura de la paz inicia desde la infancia en nuestros hogares, familias y escuelas.

Educar para la paz implica, básicamente, propiciar el desarrollo de habilidades y la adquisición de herramientas que permitan a las personas y a los pueblos convivir de forma pacífica.

O lo que es lo mismo: vivir sin violencia.

Según la UNESCO, en las guerras contemporáneas, los niños constituyen casi la mitad de las víctimas. Y en los campos de refugiados la mayoría son niños. Pero la paz no solo se ve afectada por la guerra. También resulta lastimada en nuestra vida cotidiana, muchas veces sin darnos cuenta. La violencia invisible lleva a que se acepten de modo “natural” situaciones de sometimiento (de género, de edad, de relaciones laborales) sin que los propios protagonistas tengan conciencia de que se están doblegando ante la autoridad y voluntad de otros.

Algunas formas sutiles de opresión las vemos a diario en las noticias o en redes sociales en contra de personas de raza distinta o religión, o económicos o culturales… Esa discriminación, resultado directo de los prejuicios, hace que muchas personas en el mundo sientan impotentes, se les impide convertirse en ciudadanos activos y se les niega la participación en el desarrollo de sus habilidades, o incluso de acceso al trabajo, la salud, la educación o la vivienda.

Por todo lo anterior, trabajar en aprender y fomentar la paz en las aulas resulta fundamental.

QUÉ HACER EN EL AULA

Educamos para la paz y para la tolerancia cuando enfrentamos, discutimos y trabajamos los conflictos en el contexto escolar. Nuestros actos cotidianos en el aula y en la escuela, por medio de los cuales escuchamos, dialogamos y somos solidarios con los otros –alumnos, maestros y directivos–, son la matriz primaria de la paz.

La base de la paz radica en saber, sentir y asumir que la condición humana nos hermana con las otras personas; respetar las diferencias entre las personas; asumir la responsabilidad hacia los otros, y ante la historia, de construir y compartir un mundo mejor.

También —y la UNESCO es categórica respecto del tema— se requiere abordar la realidad actual con altura de miras y con la guía certera de un maestro, pero nunca ocultar ni minimizar los conflictos que ocurren en el mundo.

En cuanto a los ejercicios específicos para enseñar y fortalecer la paz, la UNESCO recomienda actividades destinadas a desarrollar la capacidad para establecer comunicaciones no ambiguas y la sensibilidad hacia el lenguaje no verbal; fomentar la expresión de sentimientos mediante la palabra; fortalecer la comprensión de la perspectiva del otro; y reflexionar sobre los comportamientos bélicos en el mundo. Todos estos ejercicios parten de una base muy específica: debemos saber lo que ocurre a nuestro alrededor.

Ejemplos de ellos son realizar un recorrido por los conflictos bélicos más importantes de la historia de la humanidad; identificar cuáles fueron en cada caso las formas de lucha durante esos enfrentamientos; buscar expresiones artísticas (música, escultura, obras de teatro, poesía) que den cuenta de esas guerras; generar en el aula un debate en torno a cómo defender los derechos de los chicos y chicas en situaciones de guerra; abordar directamente casos de discriminación racial que hayan aparecido en las noticias; analizar la situación de las mujeres en algunas zonas del mundo (como el caso de algunos países musulmanes); analizar el lenguaje gestual en cuadros de historietas y observar la importancia que tienen las expresiones del rostro y los gestos; debatir en torno a afirmaciones como “a las mujeres les resulta más fácil expresar sus sentimientos”, “los varones no lloran” o “los que lloran son débiles”; preguntarnos cómo nos sentiríamos si estuviéramos en el lugar de un alumno nuevo que acaba de ingresar al grupo, o en el lugar de las personas que deben ordenar y limpiar el salón después de un día de clase; trabajar una situación conflictiva mediante la mediación, a través de un tercero neutral que ayude y facilite la negociación entre las partes…

No podemos construir la paz si no sabemos primero lo que ocurre en el mundo. ¡De nuestra conciencia sobre lo que ocurre alrededor depende la construcción de la paz en el mundo! Desde Knotion, cada día ponemos nuestro granito de arena para conseguirlo.

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