¿Cómo son las escuelas para niños superdotados?

  Febrero del 2019

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  Para Papás

¿Percibes que a tu hijo le cuesta tener un buen rendimiento escolar, que en clase parece desmotivado y muestra poco interés? ¿Que se niega a seguir las reglas establecidas y muestra apatía? ¿O que le gusta abstraerse del mundo exterior, no tiene muchos amigos, le cuesta comunicarse con la gente o no se defiende si lo molestan?

Lo anterior puede significar varias cosas, no necesariamente negativas y podría relacionarse directamente con un fenómeno generalmente poco detectado por padres y maestros: un niño superdotado.

La Organización Mundial de la Salud define la Superdotación como una superioridad intelectual en aquellos infantes con un coeficiente de inteligencia superior a la franja de 130 en la Escala de Wechsler para niños. Esta cualidad puede estar presente en niños que tengan las características descritas anteriormente o en ocasiones, chicos con gran facilidad verbal, creativos y con un afán intrínseco de aprendizaje.

Según la Especialista en Medicina Familiar y Comunitaria, María Isabel Peguero Álvarez, hasta el 98% de los niños superdotados nunca son identificados como tales. Sin embargo, es fundamental una identificación temprana para lograr un correcto desarrollo y evitar los frecuentes trastornos que sufren niños y jóvenes con aptitudes extraordinarias en los ámbitos social, emocional y escolar.

¿CÓMO DETECTARLOS?

Según René Posadas, Director General de Varmond School, los niños superdotados se caracterizan por mostrar mucha actividad motora, tanta que a veces pueden llegar a provocar situaciones incómodas. Explica que en general manifiestan sus emociones a través del movimiento físico, en especial cuando aún no cuentan con el lenguaje suficiente para expresarse de manera verbal, y pueden desesperarse con facilidad porque su periodo de atención es muy corto. Se trata de niños muy activos, tienen un alto nivel de impulsividad, hablan rápido y tiene mucha curiosidad. Además, son niños que generalmente le explican a sus compañeros, o alargan las explicaciones integrando otros temas.

“Lo fundamental”, detalla, “es que se trata de actividades que notoriamente corresponderían a niños de edades más avanzadas”.

Desde el punto de vista médico, la Neurocientífica y Profesora Investigadora de la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) Feggy Ostrosky indica que en algunos niños con cierto nivel de superdotación se ha documentado un hipermetabolismo, es decir, consumen más oxígeno que el resto de las personas. Especialistas como el director del Departamento de Psicología e Investigación del Centro de Atención al Talento (Cedat), Andrew Almazán Anaya, señalan que si ese potencial extra es cultivado permitirá el desarrollo de una mayor inteligencia, mientras que si no es detectado y estimulado derivará en mayores dificultades.

Los superdotados pueden ser niños sin alto rendimiento escolar ni parecer especialmente motivados, pero no necesariamente son problemáticos. Se trata de pequeños que tienen necesidades educativas especiales avaladas por la Ley de Educación. Son niños que si no reciben educación personalizada suelen estar aburridos y desactivados, pero con apoyo y una infraestructura educativa adecuada podrían realizar grandes aportes a su entorno social.

Respecto del diagnóstico, René Posadas advierte que a veces se puede calificar como superdotados a niños que en realidad tienen Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), lo cual ocurre cuando las características de los niños se interpretan de manera superficial.

“Es muy complejo dar un buen diagnóstico, y por eso es tan importante realizar pruebas”, aclara. Agrega que la distinción es fundamental puesto que en el caso de los niños superdotados, el exceso de actividad motora no interfiere con su aprendizaje ya que su distracción se debe a que comprenden a un ritmo mucho más rápido que el resto. Sin embargo, en el caso de los niños con TDAH esas distracciones sí afectan su aprendizaje.

Generalmente, detalla Posadas, la superdotación infantil puede detectarse entre los 3 y los 5 años. Si por ejemplo antes de los 4 años un niño comienza a leer, se debe poner atención. Otras características son mostrar interés y curiosidad por distintos temas, e incluso hacerse preguntas que puede parecer avanzadas para su edad: por qué el cielo es azul, qué sucede en el universo… Otras veces comienzan a reflexionar desde un punto de vista filosófico o espiritual. Otro punto identificable es que se se trata de niños muy sensibles, a quienes las cosas les afectan más que a los niños de su edad.

“Como curiosidad, uno de los temas más típicos entre casi todos los niños superdotados son los dinosaurios, ya que al tratarse de animales que no se puede ver directamente el tema requiere la investigación de fuentes directas” afirma.

Tomando en cuenta lo anterior, ¿cuáles son las características a las cuales se debe poner atención para descubrir a un niño superdotado? Algunas de ellas son:

  • Los niños superdotados muestran una habilidad muy temprana en el aprendizaje de ciertas aptitudes, como el manejo de los números o el uso del lenguaje.

  • Disfrutan de la compañía de niños de mayor edad.

  • Muchas veces se muestran abstraídos y sin tomar en cuenta lo que sucede en su entorno.

  • Suelen mostrar ilusión por el trabajo y confianza en las propias capacidades.

  • Son muy sensibles.

  • Aprenden rápido, su pensamiento es fluido y tienen buena memoria.

  • Son muy exigentes con ellos mismos y con los demás; son perseverantes, observadores y pueden realizar varias tareas al tiempo.

  • Son hiperactivos mentalmente y tienen intereses diversos.

  • Suelen tener baja tolerancia a la frustración.

  • Tienden a cuestionar las normas y la autoridad.

  • Hacen muchas preguntas y son muy creativos e imaginativos.

Sin embargo, a veces es complejo detectar estas características, o es posible que un niño podría tener una o más de ellas sin que necesariamente se trate de uno superdotado. En estos casos la clave es acercarse a algún especialista, que mediante exámenes y tests pueda identificar su condición.

Al detectar la posibilidad de tener un hijo superdotado, la labor de los padres resulta fundamental. Una actuación paterna oportuna y responsable podría evitar que en el futuro un niño superdotado sufra rechazo social o se sienta aburrido permanentemente. Actuar a tiempo puede abrir a nuestros hijos un futuro muy promisorio basado en su brillantez intelectual.

Algunas recomendaciones básicas para los padres de un niño superdotado son:

  • Informarse con profundidad sobre el significado de las altas capacidades.

  • Acudir a un centro especializado en el diagnóstico de altas capacidades.

  • Vivirlo como un privilegio, no como un problema y aprender a tratar al niño como es y no como nos gustaría que fuera.

  • Dialogar con el personal educativo de su escuela para encontrar las soluciones que potencien las capacidades del niño y no frenen su evolución y desarrollo.

  • Contar con el asesoramiento y apoyo de asociaciones de padres e hijos con altas capacidades.

  • Ayudar a los niños a que verbalicen lo que sienten sin hacer juicios sobre lo adecuado de su intensidad; apoyarlos a vivir su diferencia como algo positivo con más ventajas que dificultades; no caer en la sobreprotección, ni dejarlos solos.

  • Alejarnos del paradigma premio-castigo. Lo mejor es educarlos con respeto, comunicación, confianza y amor, recordándoles siempre lo importante que es equilibrar las emociones.

DESADAPTACIÓN: CARACTERÍSTICA FRECUENTE A TENER EN CUENTA

Los niños superdotados generalmente desarrollan habilidades inusuales para su edad, que si no se identifican y potencian en el momento adecuado, pueden derivar en un retraso en su desarrollo intelectual. La razón es que en ocasiones se produce un desajuste entre ese desarrollo intelectual y otras facetas de su personalidad, lo cual finalmente acarrea que el desarrollo emocional y social no sea similar al de la mayoría de los niños.

Generalmente las necesidades educativas de estos niños no corresponden a las propias de su edad. Expertos como el presidente de la Asociación Española de Superdotación y Altas Capacidades (AESAC), José Antonio Montes, considera que un diagnóstico precoz (entre los dos o tres años), es lo más adecuado para que esta aptitud intelectual no se convierta en un problema.

Por otro lado Amparo Acereda, profesora asociada del Departamento de Psicología de la Universidad Rovira i Virgili, afirma que cuando a un niño superdotado no se le identifica como tal o no se le estimula intelectualmente puede exhibir problemas de comportamiento, dado que este tipo de niños son conscientes de que son diferentes a los demás niños de su edad, se sienten solos y no muestran interés en entablar una amistad con sus compañeros porque tienen miedo a ser rechazados.

Sin embargo, los problemas más graves suelen aparecer a partir de los 11 años. En esta etapa algunos síntomas evidentes podrían ser:

  • Falta de esfuerzo o interés por hacer la tarea o trabajar en clase.

  • Mal comportamiento.

  • Baja autoestima.

  • Actitud negativa en el colegio.

Por otra parte, diversos especialistas coinciden en que muchos profesores pueden sentirse intimidados ante alumnos de este tipo, dado que poseen elevada observación crítica, capacidad analítica e incredulidad, lo que les obliga a cuestionar las afirmaciones o adelantarse a las explicaciones del docente. Es normal que no todos los maestros sepan cómo afrontar tales circunstancias. De ahí la importancia de que los niños asistan a una escuela especializada.

¿Cuál sería el colegio ideal para un chico superdotado?

INSTITUCIONES PARA NIÑOS SUPERDOTADOS EN MÉXICO

El artículo 41 de Ley de Educación en México indica que “la educación especial tiene como propósito identificar, prevenir y eliminar las barreras que limitan el aprendizaje y la participación plena y efectiva en la sociedad de las personas con discapacidad (…) así como de aquellas con aptitudes sobresalientes”.

En el mismo artículo se estipula que “para la identificación y atención educativa de los estudiantes con aptitudes sobresalientes, la autoridad educativa federal (…) establecerá los lineamientos para la evaluación diagnóstica, los modelos pedagógicos y los mecanismos de acreditación y certificación necesarios (…)”.

Entre otras características deseables, las instituciones destinadas a atender niños superdotados deben especializarse en facilitar la educación adecuada a su edad mental (la aceleración de curso para los superdotados como primera opción), forman habilidades sociales en ellos, forman a los padres, profesores y a todo el equipo, evitan el fracaso y el acoso escolar, consiguen el desarrollo emocional y educativo de los superdotados conforme a sus capacidades y tienen aulas especiales para que estos alumnos puedan relacionarse entre sí y asistir a clases específicas de ampliación de conocimientos en las asignaturas más importantes.

Numerosos expertos en el tema coinciden en que México necesita fortalecer la atención adecuada a niños superdotados. Sin embargo, existen instituciones que pueden ayudar a los padres; algunas de ellas son:

  • El Centro de Atención al Talento (CEDAT), una división del organismo más grande de América Latina de superdotados que “surge para apoyar a los niños con mayor capacidad intelectual, que en incontables ocasiones sufren una discriminación educativa y social”.

  • El Centro de Reclutamiento de Nuevos Talentos del Instituto Nacional de Ecología (Inecol), un esfuerzo emprendido desde el gobierno; si bien no es exclusivo para niños sobredotados es una buena opción, pues su objetivo es encaminar hacia las disciplinas científicas a aquellos menores que a temprana edad manifiestan interés por la investigación.

  • Fundación Caso, organismo privado dirigido exclusivamente a niños con superdotación.

  • Asociación Mexicana Para el Apoyo a Sobresalientes, A.C., organización civil que agrupa a personas mexicanas o extranjeras interesadas en apoyar a los niños y jóvenes con aptitudes y capacidades superiores.

Según el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), “la mala situación de la economía en México ha obligado al país a voltear la mirada hacia diversas y nuevas formas para acumular riqueza y crecer como nación”.

“Una apuesta obligada”, insiste el organismo, “es la economía del conocimiento, en la que un componente fundamental está en el talento humano (…) cuyo potencial para hacer crecer al país económica, social e intelectualmente es demasiado grande”.

Posadas indicó que aunque por ahora no asisten a Varmond niños diagnosticados como superdotados, el colegio cuenta con un equipo interdisciplinario de desarrollo, capacitado para identificar a este tipo de niños, y además desde el momento de su ingreso existen pruebas estandarizadas enfocadas a ellos.

“En Varmond algunos de nuestros estudiantes tienen una capacidad de aprendizaje superior a la media sin que esto signifique que son superdotados. De cualquier manera nuestra institución está preparada para promover a niños superdotados, es decir, pasarlos a cursos superiores tras la aprobación de la Secretaría de Educación, la autorización de los padres y un diagnóstico psicométrico. Además cuidamos mucho su parte humana y su corazón: ellos siguen siendo niños, con las mismas necesidades e inquietudes que el resto de los niños de su edad”.

Finalmente, explica Posadas, los ecosistemas Knotion ofrecen, a través de sus alianzas, una mayor posibilidad de ejecutar un buen diagnóstico y atender mejor a los niños superdotados.

“Tenemos el caso de una alumna de 12 años de sexto de Primaria, que hasta el momento es la única persona en el mundo que a esa edad ha acabado todo el contenido de Dreambox con resultados incluso mejores que chicos de segundo o tercero de Secundaria. En este caso, la tecnología resultó vital ya que al permitir que cada alumno avance a su propio ritmo nos permitió identificarla acertadamente y a tiempo”. Finalmente, dice Posadas, Knotion ofrece a los niños superdotados un mayor acceso a la información, lo cual cubre las necesidades de estos niños de absorber distintos temas.

“Nuestros ecosistemas permiten adelantar los retos (unidades temáticas), por ejemplo, y de esa manera hacerlos avanzar a su propio ritmo”, señala.

En un mundo en el cual la formación técnica va cada vez más de la mano de las habilidades denominadas “blandas” (aptitudes, rasgos de personalidad, conocimientos y valores adquiridos), la detección y atención correcta de los niños superdotados debe ser una prioridad. Independiente del “éxito” social que puedan tener en su vida adulta, lo más importante continúa situándose en la intimidad de nuestros hogares: hacer de nuestros hijos personas más sanas, prósperas y felices.

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