La búsqueda de una Revolución Educativa

  6 de octubre de 2017

Un niño con un libro en la mano

   Compartir

   Compartir

  Tecnología, Innovación

Por: Daniel Ibarra

Knotion, México, octubre 2017.- La palabra revolución ha dejado de ser algo que nos alarma o que nos lleva a pensar en una organización social en contra de lo establecido, esto ha sucedido gracias a que nuestro mundo es más cambiante que nunca y la realidad está en constante transformación.

Al día de hoy contamos con revoluciones tecnológicas, políticas, energéticas, alimenticias de transporte y por supuesto en el ámbito educativo, sin embargo, contrario a las revoluciones del siglo XIX y XX, ahora tenemos cambios que se disparan en cientos de direcciones; las revoluciones políticas no son dirigidas hacia una sola visión, ahora se consideran todos los puntos de vista. De la misma manera sucede con la tecnología y otros ámbitos que avanzan a pasos agigantados.

Entonces, en un mundo de cambios, ¿cuál visión dentro de todas las revoluciones de la educación será la mejor para nuestros hijos? La respuesta es fácil y no debemos esperar a terminar estos párrafos para tenerla: la mejor versión de las nuevas formas en la educación son las que se asimilan de mejor manera; es decir, a las que más fácilmente se adapten los pequeños.

El ejemplo más gráfico de lo anterior son los éxitos personales y académicos de figuras públicas como Malala, Albert Einstein o José Vasconcelos, quienes en diferentes contextos destacaron por la voluntad de seguir avanzando en el campo que ellos eligieron, tomando cada cambio como una oportunidad y eventualmente integrando lo aprendido a su vida. Esta voluntad es el final de la búsqueda de una revolución educativa, pues tener dicho éxito es el objetivo mismo de la educación.

Precisamente este tipo de éxito es lo que deseamos para las nuevas generaciones, aunque no necesariamente deseamos que sean un ejemplo en el campo de la física o la filosofía, sí les les proyectamos la determinación educativa que abre las puertas para un futuro mejor, gracias a la aplicación del conocimiento.

La determinación ejemplificada en cada uno de los ejemplos anteriores es algo que no se obtuvo en la escuela, entonces ¿cómo lograr fomentar en tus hijos el deseo de aprender y complementar cada día con el conocimiento que se obtenga?

Hay algo muy importante que buscamos y muchas veces no incluimos en el currículum educativo: la felicidad, la libertad, el cariño y la empatía. Habilidades interpersonales que garanticen a los pequeños una vida de mayores oportunidades, herramientas que los acerquen al deseo de aprender y los inviten a solucionar los problemas que el camino les presente.

Esta búsqueda por una educación integral es una inquietud totalmente atinada en nuestros tiempos; que los padres, los maestros y los familiares comienzan a darse cuenta que dentro del currículum educativo debe integrarse la preparación personal, es algo que comienza a ser benéfico no solamente para los alumnos a nivel individual y social, sino también a nivel global.

De acuerdo a un reciente estudio de James Heckman de la Universidad de Chicago las personas que se unen al campo laboral el día de hoy no necesitan tanto sus habilidades profesionales como sí necesitan habilidades “no cogniftivas”, refiriéndose a la capacidad de comunicarse efectivamente y la habilidad de resolver problemas mediante la cooperación y la comprensión. Su estudio explora que si bien la preparación profesional abrirá las puertas de empleos y oportunidades en la vida adulta, en el ámbito profesional y personal, las nuevas generaciones van a necesitar más las herramientas sociales e interpersonales que hemos dejado de lado en la preparación académica.

Debido a lo investigado por Heckeman y a las necesidades del mundo actual, la búsqueda de los padres que desean para sus hijos no solamente la mejor preparación, sino también las más útiles herramientas para su desarrollo como individuos, es más oportuna que nunca; es una preocupación cuyas respuestas ayudarán a las futuras generaciones, economías y la realidad por venir.

Pero a final de cuentas, al saber que las nuevas generaciones se enfrentan a un mundo de cambios incluso educativos nos queda la pregunta inicial ¿cómo lograr fomentar el deseo de aprender en nuestros hijos y complementar su vida con el conocimiento que ellos obtengan? Esta respuesta es algo que trabajando de la mano de las fuentes de educación académica y de preparación personal, es decir todos nosotros, hemos de construir en los más jóvenes.

Ingresa con tu usuario/contraseña

¿Cómo llegar?

¿Alguna Duda? ¡Escríbenos!

Chat en línea de 9 a 17:30 hrs.

Déjanos un mensaje