Jóvenes: ¿cómo despertar su pasión por el aprendizaje?

  15 de agosto del 2018

despertar pasión

   Compartir

   Compartir

  Para Papás

“Estamos muy acostumbrados a ver la adolescencia como un problema, pero cuanto más sabemos de ella, más nos parece una fase funcional y adaptativa. Es exactamente lo que hace falta en ese momento de la vida”.

B. J. Casey, neurocientífica del Weill Cornell Medical College



Por Zyanya Lolbé

Morelia, México, agosto de 2018


El mundo del conocimiento es algo extraordinario, o al menos eso pensamos los que estamos “grandes”. Volvamos en el tiempo a cuando teníamos 14 o 16 años, y recordemos qué cosas nos encantaban y cuáles no eran de nuestro agrado, para qué cosas sí teníamos pasión, y las que nos interesaron después de que alguien nos guió; de hecho, el aprendizaje es un claro ejemplo de esto. El amor por él surgió gracias a que nos lo inculcaron, ¿quiénes? Nuestros padres y maestros e incluso los libros.

Desde que somos pequeños poseemos una emoción que genera la curiosidad de conocer ese “algo” diferente que nos llama la atención de las cosas, y así es como surge la emoción que nos lleva al aprendizaje.

Pero más allá de aprender, ¿es posible generar el gusto por la historia o la ciencia en los adolescentes? ¿Por la música y el arte? ¿Por la redacción y lectura? Sí, sí lo es.

Diego Cánovas, matemático y psicólogo, ha dedicado años a estudiar los procesos del razonamiento, y asegura que: “Los jóvenes no ven mucha relación entre lo que aprenden en el aula y su entorno, porque los conceptos que les explican son aprendizajes para un uso posterior, no les solucionan ningún problema cercano y no lo consideran relevante; así que resolver ecuaciones, por ejemplo, no puede competir ni de lejos con el atractivo de un partido de fútbol, de un videojuego o de un chat con los amigos, en general actividades que además requieren menos esfuerzo”. Esto nos deja ver que lo esencial para que un adolescente aprenda y tenga gusto por ello, es el cómo se enseña, no tanto la temática o el material.

Si bien a veces las matemáticas son difíciles de explicar a un chico, el simple hecho de hacerlo construye bases sólidas y motivación para que él mismo busque el conocimiento, incluso en las disciplinas que más se le complican. Y es que a medida que los chicos crecen van perdiendo el interés por las áreas que resultan complicadas para ellos. La práctica y error forman parte de este proceso.

Otro factor relevante para que los jóvenes aprendan es que alguien los guíe: una mamá atenta, un coach inspirador, un amigo curioso e incluso el autor de un buen libro. Así, el esfuerzo que los chicos pondrán será también disfrutable.

Para cambiar la enseñanza e inculcar gusto por aprender, te daremos algunos consejos para despertar la curiosidad en tus hijos o alumnos. ¡Encendamos su chispa!

Si como coach entras al salón de clases todos los días con el objetivo de formar mejores personas, estos son algunos consejos para que aumentes las ganas de explorar el mundo y aprender en tus alumnos:

1. Mostrar la utilidad del contenido impartido en clase y de cualquier tarea. Hagamos que los chicos sepan el para qué les servirá algo: desde las matemáticas empleadas en sus finanzas personales, hasta la importancia de escribir bien para una comunicación efectiva.

2. Llevar el aprendizaje más allá del aula. ¡También se aprende de experiencias cotidianas! De un buen libro, revista o documental… Lo esencial es recalcar que, para adquirir conocimiento, las ganas de uno mismo son la principal herramienta.

3. Variar las formas de enseñanza. La gamificación, la lluvia de ideas, el trabajo de campo y en equipo son buenas opciones para ello.

4. Explicar lo increíble y útil que es aprender. Hacer que los alumnos vean la importancia del conocimiento los motivará a ir por más.

5. ¡Conocer a los chicos! La mejor comunicación es aquella que se da con confianza.

6. Evitar los regaños. El miedo es contraproducente a la hora de aprender. Solo dales a conocer las consecuencias positivas o negativas de sus actos.

7. Establecer metas a corto y mediano plazo. Los pequeños logros hacen grandes cosas; por ello el definir objetivos posibles, así como el desafiar sus capacidades, ayudará a que se interesen por aprender y a que sientan que con su esfuerzo pueden lograrlo.

8. Conocer la motivación de los jóvenes. La adolescencia es una etapa de aprendizaje. En ella desarrollamos nuestra personalidad y gustos, además nos encaminamos a nuestra profesión en la vida adulta. Por eso, el conocer su motivación es muy importante, ya que podemos impulsarlos a lograr sus sueños.

9. Trabajar las partes difíciles. Como se mencionaba, mientras más complicado sea un tema, menos interés generará en el alumno. Por ello se debe tratar de manera especial, teniendo paciencia e implementando distintas dinámicas, hasta el punto en que el alumno lo vea como un reto positivo en su vida. Recordando siempre que con la práctica se aprende y que todo es posible si nos esforzamos por ello.

10. Dejar trabajos creativos. Es más interesante que lo repetitivo.

11. Presentar un problema cotidiano que lleve a los chicos a despertar esa curiosidad innata al inicio de la clase. Puedes iniciar con una frase como “Hoy vi algo chistoso en la calle…”.

12. Incentivar las soluciones espontáneas y creativas a alguna problemática tratada en clase. Eso estimula su autoestima y los motiva a aprender y participar.

Los puntos anteriores concuerdan con la filosofía de la educación del siglo XXI, que se centra en el alumno y no en el coach. En este tipo de enseñanza el conocer a los alumnos es esencial, y como coaches debemos ayudarlos a ampliar el conocimiento que traen desde casa y motivarlos, mediante nuevas metodologías, a conocer sus fortalezas, talentos y nuevos horizontes: emocionantes, desconocidos… ¡fantásticos!

Por otro lado, el rol del papá o mamá es igual de importante, después de todo: la educación comienza en casa. En su última obra El talento de los adolescentes, José Antonio Marina menciona que son ciertos factores familiares los que perjudican el gusto de los jóvenes por el aprendizaje:

● La conceptualización de la adolescencia es errónea. En nuestro mundo está estereotipada como una etapa de rebeldía, inestable y turbulenta. Y en realidad, los años de adolescencia son una oportunidad para desarrollar en los jóvenes las cualidades que los harán grandes en un futuro. Así que en vez de preocuparnos, debemos aprovechar su receptividad e inculcarles el amor por el aprendizaje y la superación personal.

● El miedo a que los chicos sufran daños es algo que nos marca como papás. Es normal, pues refleja lo importantes que son nuestros hijos. Sin embargo, la infantilización innecesaria y la sobreprotección es perjudicial para ellos, ya que impide el desarrollo de su responsabilidad y autonomía. Haciendo imposible la búsqueda propia del aprendizaje.

● El desconocimiento de nuestros hijos, ¿de qué? Del gran potencial que tienen para aprender, de sus intereses y de sus fortalezas. Como papás debemos tener comunicación constante, ya que al fomentar las conexiones afectivas podemos apoyarlos en sus proyectos y sueños.

Las maneras de ayudar a los jóvenes son muchas, algunas de ellas:

1. Tener confianza en ellos y en sus habilidades. Más allá de la motivación, eso les generará energía, les brindará seguridad, y sobre todo: los llevará hacia el autoaprendizaje.

2. Enseñar que equivocarse no es tan malo como parece, ya que de ello se aprende. Esto reforzará su desarrollo de habilidades: sabrán enfrentar cualquier adversidad y se comunicarán asertivamente.

3. Aprovechar la adolescencia para motivarlos a buscar el aprendizaje y a vivir experiencias positivas que desarrollen su personalidad. Para que encuentren aquello que verdaderamente los apasiona.

4. Generar un ambiente familiar con confianza, así el joven no tendrá miedo de preguntar algo o compartir contigo sus descubrimientos.

5. Dedicar tiempo para aprender cosas nuevas juntos, ¡reforzará los lazos familiares!

La filósofa Hannah Arendt dice “decidimos si amamos a nuestros chicos lo suficiente para no expulsarlos de nuestro mundo y dejarlos librados a sus propios medios, ni sacar de sus manos la oportunidad de emprender algo nuevo, algo impensado por nosotros, preparándolos de antemano para la tarea de renovar un mundo común”. Eso buscamos, que los jóvenes tengan la oportunidad de conocer el mundo que los rodea, que puedan desarrollarse y encontrar lo que les apasiona, todo con nuestra guía y apoyo.

Como adultos tenemos una gran responsabilidad con las nuevas generaciones para que hagan un cambio en la sociedad, para que cambien el mundo siendo auténticos. Nuestro rol como guías, siendo mamá, papá o coach, es brindarles las herramientas para transformar su entorno, para tomar decisiones firmes… Para soñar sus propios sueños.

Si requieres información, artículos o detalles sobre este tema te invitamos a acercarte a nuestro ecosistema o leer nuestro blog. Encontrarás información que te guiará a la hora de abordar este y otros contenidos. Para más información, entra en http://www.knotion.com/



Fuentes:

Baikal Instituto (2014). Encender la chispa del aprendizaje. Consultado el día 5 de julio de 2018: http://institutobaikal.com/aprendizaje-chicos/

INED 21 (2015). Estrategias para estimular la creatividad. Consultado el día 5 de julio de 2018: https://ined21.com/10-estrategias-para-estimular-la-curiosidad/

La Vanguardia (2015). ¿Por qué muchos estudiantes odian las matemáticas? Consultado el día 6 de julio de 2018: http://www.lavanguardia.com/vida/20150521/54431772174/estudiantes-odian-matematicas.html

Marina, J. A. (2014). El talento de los adolescentes. Barcelona, Editorial Ariel.

Universia México (2015). Docentes: 8 consejos para despertar las ganas de estudiar en los jóvenes. Consultado el día 5 de julio de 2018: http://noticias.universia.net.mx/educacion/noticia/2015/10/14/1132315/docentes-8-consejos-despertar-ganas-estudiar-jovenes.html

¿Cómo llegar?

¿Alguna Duda? ¡Escríbenos!

Chat en línea de 9 a 17:30 hrs.

Déjanos un mensaje